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¿Te gustan los mercadillos de Navidad?

A mí me encanta pasear por los mercadillos y descubrir sus puestos, darme una vuelta con amigos y pasar el rato.

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580. Striezelmarkt Dresden

Barriendo para casa, sobre todo me encanta el mercado de Navidad de Dresde, Alemania. Se llama Striezelmarkt y es el más antiguo de Alemania que está celebrando su edición 580 este diciembre de 2014. El mercado principal se encuentra en la plaza mayor, Altmarkt, pero en los últimos años se ha ido extendiendo por todo el centro de la ciudad desde el río Elba, pasando por el castillo, la plaza mayor, la calle Prager Strasse hasta la estación principal de trenes. En los variados puestos se pueden encontrar adornos navideños hechos de madera, cerámica, cristal, paja, todo lo imaginable. Hay bolas, estrellas, todo tipo de figuras, cascanueces, pebeteros (figuras a las que se pone una velita de incienso por dentro y fuman por la boca), juguetes tradicionales y un largo etcétera.

Durante el mes de diciembre y especialmente los días previos a la Nochebuena es muy típico reunirse con la familia o los amigos en el mercadillo para dar una vuelta por los puestos, tomar un Glühwein, vino caliente especiado y alguna cosa de comer. Mientras avanzamos entre los diferentes puestos se nos van los ojos con los brillos y colores, se nos llena la nariz de los olores a salchichas, pan al horno relleno de queso, pan de ajo, cochinillo, kebabs enormes, comida alemana mezclada con cosas griegas, turcas etc. Vemos puestos de manzanas caramelizadas, fruta cubierta de chocolate, fisuelos, pan de especias, Pflaumentoffel, un muñeco hecho de ciruelas típico de Dresde, algodón de azúcar, el pastel de Navidad alemán Christstollen y otras muchas cosas. Nos dividimos para hacer cola para unos bollos de queso al horno y Glühwein y nos reunimos en una de las preciadas mesas altas para tener donde apoyar las tazas. El vino caliente también es todo un mundo. Además del clásico que se puede pedir tal cual o con un toque de licor, por ejemplo Amaretto, se encuentra todo tipo de sabores de frutas: frambuesa, manzana, arándano, grosella, mandarina, cereza… Y si no te apetece vino caliente prueba un ponche, cerveza navideña, un té, un café, un chocolate caliente. Las bebidas las sirven en tazas con temas navideños y el año o el número del mercadillo. Cuando pides la bebida te cobran una fianza que puedes recuperar devolviendo la taza o te la puedes quedar. Eso sí, también se pueden encontrar tazas parecidas en tiendas.

Después de habernos terminado el vino y haber entrado en calor, dejamos atrás el mercado principal y paseamos dirección hacia el río Elba al mercadillo que rodea la Frauenkirche, iglesia de Nuestra Señora, reconstruida hace no muchos años y pico más alto de la ciudad. Descubrimos curiosos puestos de estrellas iluminadas, joyas y recogedores de pelo de madera tallada, un pianista tocando en medio de la plaza y llegamos hasta un precioso puesto en forma de pirámide navideña.

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Puesto en forma de pirámide navideña

A unos pocos pasos se encuentra el castillo de Dresde que en los últimos años viene acogiendo uno de mis mercadillos favoritos. En el patio de caballerizas del castillo se pueden encontrar puestos de inspiración medieval, que si comida con un toque rústico,  ponche, cerveza artesana, que si algún regalo diferente como adornos, bisutería o juguetes inspirados en la edad media. Y todo ello en un ambiente acogedor y navideño. Pero se nos ha hecho tarde y lo dejaremos para el día siguiente. Los mercadillos siguen abiertos habitualmente hasta el 23 de diciembre, día anterior a Nochebuena. Aunque algunos puestos también vuelven a abrir después de Navidad y antes de Nochevieja.

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Mercado medieval patio caballerizas castillo Dresde

Espero que disfrutes de la Navidad. Yo lo pienso hacer. Desde luego los mercadillos de Navidad ofrecen la oportunidad perfecta para estar en la calle, reunirte con amigos y familiares y sumergirte en el espíritu navideño.

¡Feliz Navidad!

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